Domingo 14.
Doctora Halvorsen:
Se lo preguntó. Lo sé porque Léa volvió el martes con esa cara que pone cuando alguien ha intentado hacerle decir algo: lisa, amable, cerrada con llave. Preparó té. Me preguntó si había dormido bien. No dijo ni una palabra de usted, y precisamente así fue como lo supe.