Pieza n.º 7 — Nota de servicio n.º 2010-117, sección de estupefacientes, 9 de junio de 2010
Roland Vauthier tiene setenta y seis años y una casa de piedra dorada al final del chemin de Montray, en Sainte-Foy-lès-Lyon, con un montón de leña bajo una lona verde que estaba volviendo a amarrar cuando llegué, el sábado 4 de octubre, a las once. Terminó el nudo antes de darse la vuelta. La gente de este expediente termina siempre lo que ha empezado antes de mirarme.
—¿Tiene usted carné?
—No. Soy auxiliar administrativa. Digitalizo el lote de los casos sin resolver.
—Entonces no le debo nada.