Confesión recibida por formulario anónimo, el 2 de octubre a las 4:12. No conocemos al autor.
El formulario está en línea desde el 6 de junio de 2022, a las once de la noche. Ha recibido tres mil cuatrocientos diecisiete textos. He publicado sesenta y uno. No hay comité de lectura, no hay redacción, no hay una segunda persona: hay una mesa de cocina de ochenta centímetros por sesenta, en un cuarto piso sin ascensor de la rue de l'Orillon, un portátil y yo.
El formulario cabe en cuatro campos. Su texto. Una casilla para la forma en que quiere que llegue —carta, voz, mensaje, da igual, nadie marca nunca la correcta—. Una casilla que dice que autoriza la publicación. Y una línea, en gris claro, bajo el botón de enviar: Nunca respondemos.
He respondido once veces en cuatro años y cuatro meses. He escrito de mi puño y letra una confesión entera que no llegó de ninguna parte. Y he publicado la mía haciéndola pasar por la de otra, para que la leyera una sola persona.